jueves 15 de marzo de 2007

Corrigiendo posturas

En nuestro caso particular, las tres somos personas que trabajamos la mayor parte del tiempo sentadas y frente a una pantalla de computadora. Claramente no son éstas las condiciones ideales para nadie, pero uno solamente siente sus efectos con el correr del tiempo o cuando elige hacer ejercicio, empezar el gimnasio, teatro, danza o canto... y sentimos que cuesta. Cuando la espalda o el cuello empiezan a contracturarse, las piernas a sentirse pesadas o hinchadas, ahí a uno se le ocurre que hay algo que anda mal y que debe cambiar. O no? Lo bueno es que todas estas actividades ayudan a que los músculos y articulaciones se sientan más capaces de lograr la posición más cómoda y conservarla casi sin darnos cuenta durante todo el día, con lo cual mejorará visiblemente nuestra respiración, y con ella, nuestra salud. Toda una cadena de beneficios!
Personalmente, aquello que más me molesta (sobre todo los jueves y viernes) es cuando la espalda se me endurece y siento los nudos como manos que me pellizcan desde adentro. No hay por qué temer... No es difícil. Sólo requiere unos breves instantes con uno mismo y la atención puesta en el cuerpo. Es como ordenar, primero hay que reacomodar la columna (derechita, derechita!), ambos pies bien apoyados en el piso y el peso de todo el cuerpo distribuido equitativamente en ellos (si estamos de pie) o en los isquiones (si estamos sentados), después soltar los hombros para que caigan relajados hacia atrás y no nos encorvemos, que todo sea una línea natural en el cuerpo. Un punto más a agregar que a mí me sirve bastante, es que este reordenamiento corporal no se vuelva rígido en ningún momento, siempre manteniendo la flexibilidad que al cantar se nos requiere. Y ni bien siento que alguna parte se contractura o se traba, a aflojar!
Una vez que la posición lograda nos resulta cómoda, flexible y relajada, ya está... podemos comenzar a prestar atención a la respiración y a dejar que el aire ingresado nos vaya oxigenando, limpiando, abriendo y curando...